lunes, 30 de junio de 2014

Amistades en el subsuelo: la micorrización

Cuando yo era pequeña, estudiaba que había tres reinos: el animal, el mineral y el vegetal. Al mineral lo han dejado en paz pero el animal y el vegetal tienen compañia, ya no son dos los reinos de los seres vivos sino seis: Archaea, Bacteria, Protista, Plantae, Fungi y Animalia


Archivo:Tree of Living Organisms 2.png

Este blog no tiene intención de dar clases de biología... pero sí me ha parecido importante darle al Reino Fungi su relevancia. Y de paso aprendo.

Creo que muchos les metemos dentro de las plantas pero no, ellos tienen su propio reino. Son una evolución independiente y se diferencian principalmente de ellas en que sus paredes celulares están hechas de quitina mientras que la de las plantas es de celulosa, y que, además, no producen su alimento gracias a la luz del Sol. En el reino Fungi hay cuatro maneras de conseguir el alimento y eso es lo que determina sus cuatro grupos: saprofitos (descomponedores), liquenizados (simbiosis entre hongo y un alga), micorrizógenos (simbiosis entre hongo y plantas a través de la raiz) y parásitos.


Y me centro en los micorrizógenos, que son hongos que se unen en simbiosis a determinadas plantas, formando una relación beneficiosa para ambas partes. Estos hongos se unen a los árboles o especies vegetales por sus raíces, creando una prolongación de estas y permitiendo que las raíces lleguen mucho más lejos para conseguir agua y nutrientes. A su vez, los hongos consiguen carbohidratos y otros elementos que sintetizan las plantas y que ellos no son capaces de crear por sí mismos.

La siguiente foto me encanta por su claridad y está sacada de esta página donde explican muy bien lo que es la micorrización. En la foto se pueden observar los puntos blancos engrosados en las raíces de un pinito: son las micorrizas de las que parte una maraña de filamentos blancos, las hifas, cuyo conjunto forma el micelio y exploran mucho más espacio en el suelo del que podrían ocupar sólo las raíces. El árbol se hace así más resistente a la sequía al estar mejor abastecido. Es una buena relación de amistad.


Detalle de las raices del pino micorrizadas.


A su vez, puede que los micelios de hongos asociados a diferentes árboles se pongan en contacto, formando bajo el suelo una tupida red que une el bosque, intercambiándose muchas cosas. Sin duda es algo bonito que hay que procurar. Y encima, algunos de estos hongos que se micorrizan son de alto valor culinario: los boletus (Boletus edulis, Boletus pinicola) en roble, encina, castaño, haya y pino, los níscalos (Lactarius deliciosus) en pino, las trufas (Tuber melanosporum) en roble, encina y avellano, la seta de cardo (Pleorotus eringii) en cardos.


En esta ladera hay plantadas un montón de encinas y robles


Hace un par de años entramos en contacto con una asociación de montañeros de Belorado. Todos los 6 de diciembre hacen una plantada de árboles y aunque su trabajo es voluntario, a veces les cuesta encontrar alcaldes de mente abierta que cedan terrenos comunales donde poder plantar los árboles que ellos mismos traen. Aquel año no encontraban sitio y por una serie de carambolas, acabé cediéndoles esta ladera sin tener mayor mayor interés que la de apoyar una hermosa acción. Trasteando por internet, encontré páginas en las que venden inóculo para micorrizar frondosas y ahora estoy especialmente interesada en el boletus edulis para la ladera donde plantamos unos robles y unas encinas hace ya un par de años. Cuando estos arbolitos tengan diez años -ahora tienen tres-, se podrán micorrizar, destapando alguna raiz y echando el inóculo. Después se cruza los dedos y se esperan un par de años a ver...

Y para las laderas de solana, lo intentaremos con la seta de cardo que por lo que dicen los del pueblo, antes se daba mucho y ahora ya casi no hay. Hay páginas que te venden hasta la semilla del cardo junto con el inóculo, aunque siempre he preferido conseguir mi propia semilla y así se respeta la genética de las especies del lugar.

Sería estupendo también poder recoger unas setitas en otoño. Ya sé, esta entrada tiene unos 8 años de adelanto, pero esta es una pata más del bosque de alimentos; y en esta fase, son casi todo proyectos y sueños, y pocas acciones.

Y aquí va un book con algunos de los futuros micorrizados:

Roble quejigo (Quercus faginea)

Roble quejigo (Quercus faginea)

Roble quejigo (Quercus faginea) con acolchado

Encina (Quercus ilex)

Roble quejigo (Quercus faginea)

¡Ánimo encina!




lunes, 23 de junio de 2014

El vivero

Sembrar una semilla es como hacer magia. Cositas pequeñas o muy pequeñas de las que salen plantas enteras, árboles gigantes. Estos diseños de la Naturaleza me parecen fascinantes... ¿quién podría imaginar que ahí dentro cabe un árbol? y claro, no es el árbol lo que está ahí sino una pequeña máquina orgánica para producirlo con la información necesaria para guiar todo el proceso... Es como si con sólo enchufar un pen-drive poco a poco se fuera formando un PC.

Desde que tengo una pequeña huerta cerca de mi casa, planto todo lo que se me ocurre. Hay cosas que no voy a poder hacer crecer en Burgos porque no se dan en climas fríos pero me parece tan maravilloso ver cómo nace un árbol... y desde que tengo mi proyecto de establecer un bosque de alimentos en la meseta burgalesa, estoy cogiendo estacas de árboles frutales que son ricos para ver si los puedo "clonar".

Semilla de kumquat germinada,


Dos estacas de un delicioso melocotonero blanco plantadas y una ha prendido.


Dos estacas de brevas del pueblo, a ver si se animan


Plante tres huesos de litchi recién comidos. Han gerninado dos pero no les va el clima de Burgos


Madroños


Arbusto goji de estaca, prende muy fácil


Kumquat para el pueblo junto con un castaño y un magnolio


Grosellero rojo al fondo y grosellero negro en primer plano


Cerezos hijo de un cerezo muy rico, intentaré trasplantarlos


Morera negra de dos sabias nacida de semilla


Riquísimo ciruelo claudio del pueblo y sus hijos al borde del camino. Intentaré el trasplante.


Nogal  del pueblo de unos tres años sembrado por algún pájaro. Intentaré trasplante

Tal vez sería más adecuado comprar árboles ya crecidos, injertados en pies que lo aguantan todo, y aunque en algunos casos va a ser así, también quiero sacar adelante árboles que nazcan desde semilla o de estaca. Aunque tarden en producir la fruta, es muy bonito ver un árbol crecer. Cuando es necesario, también sé ser paciente.

jueves, 5 de junio de 2014

La elección de los árboles (I): cubierta o dosel

Los árboles de cubierta o dosel son los árboles que más alto llegan en un bosque, son su techo y los que más sombra van a dar. Pero también pueden ser los árboles que van a crecer más lentamente y, por ello, los más longevos.

En nuestra selección de árboles eran unos pocos los que yo he considerado árboles de cubierta: nogal, morera, higuera, pino piñonero y encina. Aunque todo esto puede ser muy relativo: una encina, que crece lentamente, tal vez necesite casi 100 años para ser un árbol de cubierta y un melocotonero puede que a los 30 años de su plantación se haga viejo. Plantados los dos a la vez, el melocotonero crecerá más rápido y mientras la encina esté ocupando primero el lugar de la cobertura de suelo y luego el lugar de un arbusto, el melocotonero estará ocupando rápidamente su lugar en el sotobosque. Cuando la encina llegue a ser árbol de cubierta, el melocotonero ya no estará... y casi seguro que muchos de nosotros tampoco. Y al contrario, conozco un guindo centenario, árbol que he catalogado como sotobosque, que podría ser de cubierta sin problema.


Un señor guindo

Nuestro amable colaborador, que mide 1,86 m., se ha colocado para darnos una referencia de su tamaño 

Dicen que un bosque tarda al menos cien años en alcanzar el comienzo de su madurez, un bosque va más allá de la dimensión temporal humana. Estoy en la mitad de la cuarta década de mi vida y para el desarrollo pleno de algunos árboles que voy a plantar, ya voy tarde. Ya me gustaría a mí poder mirar por un agujerito y ver cómo estará dentro de 100 años lo que ahora solo está en mi imaginación, pero no, lo nuestro es hacer y hacer, y marchar. Los árboles se cuidarán a sí mismos, y lo vea o no lo vea yo, habrá mucho alimento para los pájaros y demás bichillos del campo, para paseantes y para herederos; así que siempre estará bien. En la Naturaleza siempre hay economía de recursos, alguien o algo lo aprovechará.

Aunque yo no vaya a estar para verlo del todo, voy a situar los árboles de cubierta teniendo en cuenta su desarrollo completo. Por eso, los voy a plantar en la zona noroeste de la finca para que su sombra incida fundamentalmente en la ladera de solana y no tapen demasiado al resto de los árboles que crecerán a su lado. Las laderas de solana están muy empobrecidas y de-soladas. Hace unos 10 años que no hay rebaños y ya se nota la regeneración, empiezan a verse pequeños quejigos, nogales, majuelos, pero sobre todo en las laderas de umbría. Esa sombra hará que el suelo no pierda tanta agua durante el periodo seco estival y pueda albergar más especies.

Árboles de cubierta


Y aquí retomo estos dibujos míos, a ver si poco a poco voy mejorando. Para las encinas que ya tengo plantadas cerca tengo otras cosas planeadas así que sólo plantaré nogales, moreras, pinos piñoneros e higueras. Creo que las higueras enseguida dan frutos pero el nogal y el pino piñonero empiezan a producir tímidamente a partir de los diez años para ir aumentando la producción según van creciendo. La morera no lo sé, tengo un plantón del año pasado, nacido de semilla, ya lo iré viendo. A todo le doy diez años, pasado ese tiempo, será el momento de hacer valoraciones.




Nuestro guindo centenario en flor: belleza, belleza y más belleza



lunes, 26 de mayo de 2014

Acción: La segunda zanja

Vamos avanzando hacia la segunda zanja, que corresponderá a una segunda fila de árboles. Siguiendo el procedimiento de la primera zanja , hemos hecho la segunda así que no hay mucho que explicar, solo dejar un testimonio gráfico en este diario de trabajo.


Zanja, caballón, cartones




La tierra estaba más seca que con la primera zanja y costó más


Tal vez tendré que dejar más espacio entre las próximas zanjas


El amigo cuatro patas está encantado y nosotros también

El objetivo de este año era hacer dos zanjas y ya está cumplido. Antes de que salieran las hojas cogí un montón de puas de diferentes frutales y alguna parece haber prendido, he plantado también semillas, tengo algún plantón del año pasado, el señor que me vendió la finca tiene tres nísperos europeos que no quiere y me va a regalar. No hay prisa pero no habrá pausa.

Ya tengo la propuesta para el año que viene: otra zanja, dos depósitos de agua más, empezar a plantar árbolitos.

viernes, 23 de mayo de 2014

La elección de los árboles (0)

Nada de mangos ni de guayabas... vamos a ser realistas.

Hay un montón de frutales que no se van a podar dar, los hay que no aguantan el frío, lo hay que sí lo aguantan pero las heladas después de una floración demasiado temprana malogran los frutos, los hay que necesitan abundante agua, los hay que necesitan dosis altas de calor para madurar,... y creo que estas son las limitaciones fundamentales que nos podemos encontrar a la hora de la elección de los frutales para este bosque de alimentos.

Pero no todo van a ser restricciones... los hay también que necesitan acumular horas de frío y que sin ese frío necesario no florecen. Málaga parece tener un clima más agradable que Burgos pero no para un cerezo que, según variedad, puede llegar a necesitar 1300 horas de frío anuales para florecer y dar fruta. Así que no todo son desventajas en este clima, la Naturaleza siempre encuentra los caminos para adaptarse a cualquier sitio. Y si no, que se lo digan a las bacterias extremófilas del río Tinto.

Tabla 2: Requerimiento de frío, expresado en «horas de frío», para la ruptura de la dormición de distintas especies frutales caducifolias
EspecieRequerimiento de frío
(HF)
Observaciones
Almendro
200–500
Actinidia (kiwi)
700–1400
Arándano tipo 'lowbush'
> 800
Arándano tipo 'highbush'
150–1000
Arándano tipo 'rabbit-eye'
300–600
Avellano
800–1600
Caqui
100–500
Cerezo dulce
500–1300
Ciruelo europeo
700–1600
Ciruelo japonés
500–1000
Existen variedades con requerimientos de solo 200 HF
Damasco o albaricoquero
100–1100
Duraznero o melocotonero
200–500
Las variedades más difundidas requieren 600–800 HF
Frambueso
600–1600
Guindo
600–1500
Manzano
200–2000
La media general de los cultivares es de 1200 HF4
Membrillero
50–500
Nogal común
800–1500
Algunas variedades californianas requieren 300 HF
Pecán
100–600
Peral
620–1800
Vid
500–1400
Existen variedades con requerimientos de solo 100 HF
Fundamentalmente, he consultado en infojardin que es como la Biblia de los que nos gusta plantar y en este interesante enlace viene una lista con muchos frutales para los 4 tipos de clima que ellos diferencian:

1. Clima frío. Heladas frecuentes y se alcanzan temperaturas inferiores a -10ºC.
2. Clima templado y mediterráneo fresco. Heladas escasas, rara vez se alcanza -10ºC.
3. Clima mediterráneo. Heladas débiles, no suelen superar los -5ºC y son de corta duración.
4. Clima subtropical y tropical. Heladas muy raras o inexistentes. El termómetro no baja de +3ºC.

Mirando la lista del clima frío, que sería el nuestro, nos encontramos con que hay mucho y variado, y eso anima. Luego dentro de los melocotoneros, las peras, las manzanas, etc. hay subespecies que están mejor adaptadas a climas fríos y que no se resienten tanto con las heladas. Tengo que dar con ellas, en este hilo del foro Repoblación Autóctona (lleno de románticos plantadores "furtivos" de árboles autóctonos) hay mucha información por la que tendré que bucear.

Mientras tanto he preparado una lista de árboles, arbustos, trepadoras y zarzas de fruto, que creo que se pueden adaptar a esta zona:

1 Cubierta, 2 Sotobosque, 3 Arbusto


Y siempre es bueno fijarse en los frutales que se dan en la zona: brevas, el delicioso ciruelo claudio, manzanos, nogales, cerezos, guindos, avellanos, zarzamora. Eso es lo que ahora hay y se da; ya sé qué puedo contar con ellos.

¡El vergel está en marcha!

sábado, 10 de mayo de 2014

Acción: El primer depósito

Me gusta aprovechar las cosas, dar nuevas vidas a los objetos. La finca fue comprada junto con una construcción cercana, un corral como le llaman en el pueblo, una cuadra-pajar que diría yo. Como el acceso era muy malo y el último tramo sólo se podía hacer andando, llevar cosas allí suponía un gran esfuerzo; así que aprender a aprovechar los cachivaches que había en el corral, fue casi una cuestión de necesidad. Ahora ya hay una pista que nos acerca bastante pero me sigue gustando mirar los "trastos" y pensar qué utilidad se les puede dar, es muy creativo; aunque hay un riesgo en esa filosofía de no tirar nada "por si pudiera servir".. ¡es el principio del síndrome de Diógenes!.

Sin embargo, en esta ocasión, se han unido varias cosas dejadas a un lado y que han sido provechosamente reutilizadas: un depósito de 1000 L que estaba sucio de aceite y que me regalaron, una bandeja de chapa que había en el corral donde se echaba presuntamente de comer a unas gallinas, varilla roscada abandonada y un pallet que se iba a tirar en el almacén de mi empresa. Coste total: 0 €. Vamos bien.

Tuve que romper el depósito por arriba para poderme meter y pegarle una fregada con tierra y luego detergente. Junto con mi amable colaborador llevamos a "riñón" (bueno, tampoco pesa tanto y tampoco son 2 km de distancia) el depósito, la bandeja y el pallet y lo colocamos en la zona alta de la finca. La idea es recoger agua en lo alto para luego poder regar por gravedad; la posibilidad de recoger agua allí mismo y disponer de ella en los meses secos es la clave que hará que este bosque funcione.

Cada zanja tendrá su depósito y su riego

La bandeja tiene aproximadamente 1,5 m2, y si hacemos el cálculo de esta entrada, tendremos una posible recogida media de 830 L anuales, y en el depósito caben hasta 1000 L. Eso quiere decir que las próximas bandejas tendrán que disponer de más superficie de recogida. Veamos qué tal se da la recogida este año, y como de momento no hay más bandejas disponibles, tendré que mandarlas hacer y ya tendrán un diseño más elegante porque el agujero central para que pase el agua al depósito lo hemos hecho esta vez a martillazos; pero eso, para la próxima temporada.

Dos días después de colocar el depósito llovió y allá nos fuimos a ver si nuestra obra de "ingeniería" funcionaba...



Y nos llevamos una gran alegría.


domingo, 4 de mayo de 2014

Acción: La primera zanja

Todas las entradas anteriores hablan de mi búsqueda de información para llegar al punto de qué hacer para empezar un bosque de alimentos. Y una vez llegado a este punto había que hacer la primera zanja.

El plan es el siguiente: hacer un par de zanjas este año e ir ampliando el bosque poco a poco hasta que la finca no de más de sí, a ritmo de una o dos zanjas por año. Estoy segura de que cometeré errores, de que habrá cosas que veré más tarde una vez hechas, y así tendré la posibilidad de ir modificando el diseño en las últimas zanjas, corrigiendo, mejorando o, por lo menos, probando otras cosas. Experimentando, vamos.

Geoff Lawton hace sus swales con excavadoras, pero en mi caso con pala y azada. Ni un arado he metido; arar, aunque airea la tierra, también destruye su equilibrio y quiero un suelo vivo. Esta interesante entrada de "El vergel de Mavi Arroyo" explica por qué aramos, y es porque buscamos plantas pioneras... si nos hubiera dado por comer de otro tipo de plantas, tal vez nuestra agricultura, nuestra alimentación, sería de otra manera, quién sabe... Aunque esto es otro tema, muy interesante, pero me voy a centrar en lo que aquí me ocupa.


Momento cero de este bosque de alimentos

Lo primero fue pasar la desbrozadora en una franja donde va a ir la zanja y el caballón asociado a ella. Hay que debilitar en lo posible la fuerte cubierta herbácea creada al menos en los 11 años que ha estado esta finca sin arar, ni fertilizar, dejada "holgando" como dicen en el pueblo a las fincas que no producen. Holgando pero generarando un suelo sano, del que fueron saliendo mientras hacía la zanja muchas lombrices y otros bichillos que no supe reconocer, pero donde hay vida... hay esperanza.


La tierra que sale de la zanja se va colocando paralela a ella para formar el caballón

Despues con una azada lo extendí, eché abono de caballo y comencé a hacer el acolchado para favorecer la vida subterránea, tan importante para el equilibrio del suelo y para retener su humedad, casi todo son ventajas. Este acolchado consiste en una capa de cartones y una capa de paja y hierba de corte que fui colocando encima; el acolchado se degrada formando humus y tendrá que ser alimentado.


Estuve un tiempo acumulando cartones de los embalajes que llegan a mi trabajo

Ese día se levantó a la hora de poner el acolchado un viento fuerte y como tenía miedo de que se me volaran los cartones y la paja, me ayudé con piedras y también fui mojando la paja para que pesara más y se agarraran unas con otras. Lo había leído y doy fe de que funciona, después de echar el agua no se volaba ni una paja.

Y poco a poco llegué al final... ¡qué satisfacción me produce poner en la realidad -realizar- los deseos de mi mente! En este caso, es solo un empezar, porque cuando haya árboles...

En este momento decidí que estaría bien hacer un blog

Y al hacerlo descubrí el primer fallo: este caballón de apenas dos metros de ancho es demasiado estrecho. Esta muy bien para lo que propone Emilia Hazelip en su agricultura sinérgica. Este vídeo es precioso y creo que ha inspirado a mucha gente a hacer las cosas de otra manera:





Sin embargo, en un bosque de alimentos, donde los árboles necesitan bastante más espacio entre sí que una tomatera, está claro que voy a tener que ocupar espacio fuera del caballón y que una zanja hecha a mano de una manera razonable, nunca va a poder generar un caballón lo suficientemente grande. Todavía tengo que pensar sobre cómo van a ir dispuestos los árboles, las distancias, las especies...

Este caballón tendrá este año garbanzos y tomates. Las leguminosas son fijadoras naturales de nitrógeno y los tomates de secano... quiero experimentar lo que leí en un enlace de infojardín. Tomates de secano, vamos a ver. Seguro que deliciosos.

miércoles, 30 de abril de 2014

A vueltas con el agua (0): El flujo del agua


He visto unos pocos vídeos de Geoff Lawton y ya me atrevo a diseñar mi finquita, qué atrevidos nos ha hecho internet...

Según he creído entender, lo importante es hacer que cualquier gota de agua que se atreva a entrar en el terreno que cultivamos, lo tenga realmente difícil para salir de él. Como dice El vergel de Mavi Arroyo -el blog de una pionera y libre experimentadora que os recomiendo- hay que entretener al agua, haciéndole dar vueltas y más vueltas para que acabe por filtrarse en la propia parcela y que no se le ocurra intentar llegar al mar. Lo hará, porque es su destino, pero por un camino más largo.

Este vídeo de Geoff Lawton sobre cómo diseñar una parcela de 5 acres es el que realmente me ha abierto los ojos. Sólo lo he encontrado en inglés y por si no lo entendierais muy bien, os doy algunas claves porque él lo va dibujando y con entender cuatro cosas, creo que se le puede sacar mucho partido para entender el tipo de diseño que propone. Hay que registrarse pero merece la pena; además, tiene muchísimos vídeos a cada cual más interesante.

Geoff Lawton es discípulo de Bill Mollison, uno de los fundadores de la permacultura


Lo primero que hace Geoff Lawton es describir las características principales de la finca "the main features".

En azul dibuja el agua, los flujos naturales de la finca sean estables o no -en línea discontinua los estacionales-. Hasta el agua de recogida de la cuneta de una carretera con la que linda a la izquierda cuenta.

En rojo están las presas "damm" para retener el agua y hacer estanques "fish pond". "Overflow" son sus reboses, dibujados con flechas azules curvas. También en rojo están los "swales" o caballones sobre los que planta los árboles de sus bosques de alimentos. El caballón, que no deja de ser un amontonamiento en línea de tierra, va asociado a un hundimiento de la misma, haciendo las veces de acequia para guiar el curso del agua. Por aprovechar -y parece que es un sitio con bastantes lluvias- aprovecha hasta el agua de la cuneta, haciendo un murete y un dique para crear un pequeño estanque en lo alto de la finca, donde luego pone una valla "fence" para que vivan unos patos "duck" y fertilicen el agua que va a circular a través la ruta de swale en swale que ha preparado por toda la ladera. Incluso dispone de una bomba "pump" para bombear agua del estanque más grande al estanquito más alto de los patos y así alimentar el flujo de agua en todo ese circuito de caballones.

Al final del vídeo, se ve que se "aburría" y genera una serie de conexiones entre los estanques, con bloqueos móviles para abrir o cerrar el paso del agua y mantener alimentado todo el sistema.

Crea una carretera en negro "road" y su casa en morado a orillas del lago. Un paraíso. Impresionante.

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El agua es la piedra angular de estos diseños de bosques de alimentos y es imprescindible que antes de empezar a plantar nada, nos planteemos cuántos litros de agua vamos a tener que "entretener", dónde están los flujos naturales de agua de nuestra finca y cómo vamos a guiar el agua que por allí pasa.

Vista de la finca y de un amable colaborador


Y aquí está mi finquita. Son unos 1000 m2; está en cuesta y es el desagüe natural de las dos laderas que la limitan. De hecho, a ambos lados de la finca hay unos surcos que pensaba que estaban hechos con tractor pero que probablemente además hayan sido tallados por el fluir del agua que viene de las laderas.

Para calcular el agua que vamos a tener circulando por la parcela necesitamos los metros cuadrados y las precipitaciones anuales. La finca tiene unos 1000 m2 y las laderas colindantes que desaguan en ella, digamos que tienen 2000 m2 en total, aunque solo vamos a considerar para este cálculo 1000 m2 porque siempre habrá pérdidas.

¿Y cuánta agua puede caer al año? En el aeropuerto de Burgos, a una distancia de unos 30 km en línea recta, tienen registros de 555 mm. como media de precipitación anual (son los mm que alcanzaría el agua sobre un metro cuadrado, si cayera de golpe toda la del año). Estas precipitaciones medias, como medias que son, no son exactas pues cada año es diferente; habrá años más o menos secos pero es una buena orientación.

Vamos allá:

Precipitación anual 555 mm = 0,555 m

(1000 m2 + 1000 m2)*0,555 m = 1110 m3 = 1.110.000 L anuales, ¡no está mal!

Esos 1.110.000 L anuales circulan de la siguiente manera y perdonad mis dibujos con poca gracia, pero lo mío no es dibujar, las flechas azules indican el sentido y dirección del flujo del agua:

Flujo del agua

Y este es el diseño que se me había ocurrido en un primer momento en donde las líneas rojas corresponden a las zanjas retenedoras de agua y las azules al sistema de riego:

Primera propuesta desechada


Las zanjas aquí están unidas en forma de zigzag, formando un circuito para el agua. Después pensé que unirlas no era correcto porque generaría una corriente de agua que cogería velocidad por la pendiente de la finca y se marcharía; y no hay que dejar que el agua se apresure, tenemos que intentar que se filtre allí mismo donde cae, a no ser que queramos llevarla a algún estanque, que de momento no es el caso.

Así que este es el último diseño, las zanjas paralelas en U. El nº de zanjas no está reflejado en el dibujo, in situ se verá las que salen, creo que unas 7 u 8.

De momento estamos en esto

Otro tema importante a tener en cuenta en este clima es que hay que recoger agua para los meses secos. Estos geniales permacultores lo llaman en inglés "water harvest", algo así como "cosecha de agua"; suena muy bonito cosechar agua, pero en realidad es guardarla, hacerla quedarse contigo.

Burgos tiene menos meses de verano, si lo comparamos con nuestra ciudad de referencia, Bilbao, y justo cuando aprieta el calor y los cultivos pueden crecer a sus anchas, no llueve y pueden pasar los dos meses más cálidos sin hacerlo, con lo que cuando podrían espabilar y dar los frutos que buscamos, tienen que aguantar la sequía y aprovechar el agua disponible para la supervivencia. Así que regar es imprescindible al menos hasta que no generen una buena sombra que prevenga o disminuya la evaporación de la humedad del suelo y tengan unas profundas raíces que lleguen a esa humedad estable del suelo que depende más de las lluvias medias anuales o de acuíferos que de las lluvias estacionales.

Como este es un bosque de alimentos "low cost", la idea es llevar depósitos de 1000 litros allí, uno o dos por zanja, cada uno con su bandeja recogedora de agua. Y que estén conectados con una red de riego por goteo a los caballones.

Es un esquema muy simplón pero espero que funcione. Nada que ver con lo que diseña Mavi Arroyo. Este blog es el diario de un aprendizaje, y siempre se empieza por lo simple.




miércoles, 9 de abril de 2014

¿Qué es un bosque de alimentos?

Hay una hermosa palabra castellana que se podría haber escogido en lugar de bosque de alimentos: vergel. Es una palabra prestada del provenzal, y cuando uno la escucha parece que nos transporta a un lugar lleno de abundancia, exuberante en frutas y flores, que llena nuestros sentidos de belleza, donde no hay hambre y donde las personas charlan alegremente mientras se escucha el caer del agua en una fuente....

Tal vez porque en inglés no tienen una palabra equivalente a "vergel", lo más parecido es "orchard" -huerto de frutales-, se han inventado "food forest" -bosque de alimentos-. Y a mí esta traducción también me gusta más, supongo que por mi amor por los bosques; la palabra "bosque" me lleva a una cualidad de la tierra primigenia, sin civilizar. Es un contrasentido porque qué habrá más civilizado que un cultivo que ha sido diseñado en origen por un ser humano y que lo único que copia es el funcionamiento del bosque para su máximo beneficio y menor trabajo.

Pero el bosque a nivel práctico tiene muchas más ventajas. Nadie cuida los bosques, nadie los ara, nadie los anda plantando ni los abona y, sin embargo, todos los seres que por él se mueven funcionan para el mayor beneficio del conjunto. Cada pequeña parte, aunque sea una simple y miserable bacteria, con su presencia enriquece y favorece a la totalidad, nadie está de más, todo suma y equilibra. Es autosostenible, y siendo sencillamente lo que es ya cuida de sí mismo. Y así "dejado de la mano de Dios", pero con la mano de la Vida entretejiéndolo, se convierte el bosque en uno de los ecosistemas de mayor fertilidad para el suelo.

La Naturaleza nos lleva millones de años de ventaja, es compleja y eficaz. Copiar al que sabe, no nos hace más pequeños, es que somos pequeños y ya es hora de que lo reconozcamos.

Este vídeo de Geoff Lawton me aclaró muchas cosas sobre los bosques de alimentos.



En los primeros minutos del vídeo explica "de una manera poco académica" y simplificando las 7 capas principales que hay en un bosque:

1ª Capa - Árboles de cubierta o dosel - Son los árboles más altos.
2ª Capa - Sotobosque - Árboles por debajo de la primera capa, a la sombra de los primeros.
3ª Capa - Arbustos  - A un nivel más bajo que los anteriores pero todavía con tronco leñoso: creo que aquí entrarían también las zarzas.
4ª Capa - Herbáceas - Plantas que no son leñosas. En climas como el europeo con inviernos fríos y húmedos y veranos secos y cálidos, hay dos capas de herbáceas.
5ª Capa - Cobertura del suelo - Plantas que cubren el suelo, pueden ser leñosas o no.
6ª Capa - Trepadoras - Plantas que naciendo en el suelo, aprovechan la altura de otras plantas para llegar a la zona de luz.
7ª Capa - Raíces - Plantas que almacenan energía en sus raíces.

Geoff Lawton dice que en todos los bosques del mundo, sea cual sea el clima en donde estén, se encuentran estas capas. El truco del bosque de alimentos está en ocupar todos esos "espacios" sólo con plantas, arbustos y árboles cuyos frutos, hojas, raíces, tallos sean comestibles. Y como un ejemplo vale más que un montón de explicaciones, imaginemos, así al tuntún, que tenemos un nogal, un manzano, un grosellero, albahaca, unas fresas, una vid y unas patatas compartiendo el espacio. Este podría ser el germen de un bosque de alimentos.

sábado, 5 de abril de 2014

Punto de partida: el clima del lugar

Para ir a algún sitio siempre es bueno saber de dónde se parte.

En el caso de cualquier tipo de cultivo que queramos introducir en una zona, hay dos coordenadas que sitúan el punto de inicio: el clima y el suelo que allí haya. Y en mi opinión es el clima del lugar donde queremos cultivar nuestro bosque de alimentos el factor principal que determinará qué especies se van a dar o no, pues ante el clima poco puede hacer el ser humano. El suelo se puede enriquecer y en cierta medida modificar, pero si va a caer una helada o no en mayo, bien entrada la primavera en el hemisferio norte, eso, de momento, no lo podemos evitar.

Cuando veo los documentales de Geoff Lawton y se pasea orgulloso por sus bosques de alimentos establecidos y empieza: "aquí un mango, aquí una guayaba,...", ya me gustaría a mí... pero como que no veo yo estos árboles tropicales en Burgos. No conozco el clima del lugar de Australia donde Geoff Lawton tiene las tierras en las que realiza estos maravillosos diseños de permacultura y bosques de alimentos, pero lo que veo en sus vídeos me recuerda al clima del lugar donde vivo, Bilbao. Así, simplificando, mucha agua, muy verde, temperaturas suaves, aunque es probable que allí haya una parada invernal más corta y una temperatura media superior, porque guayabas tampoco he visto por Bilbao.

Pero estamos en Burgos, comarca de Oca, dentro de área de influencia del clima continental del centro de la Península Ibérica. Separada de Bilbao apenas 100 km en línea recta hacia el sur, debido a la barrera que ejerce la cordillera Cantábrica sobre estas tierras, que las separa de la acción benéfica de las nubes cargadas de lluvia que vienen del océano, y sus 800 m. de altura sobre el nivel del mar, nos encontramos con un descenso del 50 % en la cantidad anual de precipitaciones. Las temperaturas mínimas son bastante más bajas. El numero de días con helada es casi 5 veces más. Esto tiene que ser determinante para nuestro futuro bosque de alimentos.

Javier Sevillano es un amable señor que tiene una página muy curiosa sobre la historia de su familia y la comarca donde supongo que vive, pero además tiene un apartado donde puedes comparar las variables climatológicas de las capitales españolas.

La mitad de agua

Mucho más frío

Cinco veces más días de helada al año
En las máximas no hay tanta diferencia, pero también un poco más frías

Las tablas comparativas son muy claras. No, de momento, no habrá guayabas en Burgos. Pero no perdamos la esperanza, tal vez, dentro de miles de años...

El clima y el sobrepastoreo han esculpido esta "de-solada" calidad de los suelos

Precipitaciones anuales abundantes y bien repartidas durante el año dan este verdor. Valle de Arratia
Y solo 100 Km separan estas fotos.