miércoles, 3 de junio de 2015

Pasando revista al seto cortavientos en primavera

Uno de los trabajos mayores de este invierno ha sido plantar el seto cortavientos. Es un trabajo que espero que dentro de unos años permita que haya una zona protegida de los vientos donde la vida de las plantas que allí haya sea más fácil y así puedan derrochar su energía en crear deliciosos frutos y no se la lleve el viento.

Llevo mucho tiempo queriendo escribir esta entrada pero hasta ahora sólo había palos que más o menos parecían todos lo mismo, así que ha habido que esperar a la primavera para que broten. Todos han brotado, lo cual siempre da alegría y si la tarea del invierno ha sido cavar y cavar, la del verano va a ser regar y regar...

Pero, de momento, aquí están las fotos de todos y cada uno de ellos en su estado de hace tres semanas.

Ciruelo claudio


Mostajo (Sorbus aria)

Endrino (Prunus spinosa)

Espino blanco (Cratageus monogyma) o majuelo. Está entutorado para que levante.


Ciruelo claudio

Espino blanco (Crataegus monogyma). Estos majuelos ya estaban aquí.

Saúco (Sambucus nigra)

No se aprecia muy bien pero aquí hay un Goji (Lycium barbarum).
Junto con él ha brotado lo que parece una planta de la familia del geranio.
A ver si la identifico cuando eche flores.

Serbal (Sorbus domestica)


Madroño (Arbutus unedo). Parece que no se queja de estar a pleno sol.

Mostajo (Sorbus aria)


Serbal (Sorbus domestica)

Ni idea de lo que es. Me regalaron un montón de plantón variado sin identificar.

Las fotos son malillas, pero no tengo otras... Este verano parece que viene seco, al menos la primavera lo está siendo. Tengo el agua contada, calculo que sobre 2000 L. Con esto tengo para darle a cada árbol, arbusto o planta que anda por ahí, 5L cada 15 días durante julio, agosto y septiembre. Son riegos de supervivencia, lo sé, pero si aguantan este año, el año que viene tendrán más raíz y las probabilidades en la lotería que de tirar para adelante irán aumentando.

Pasaré revista en septiembre. Cruzo los dedos...






domingo, 26 de abril de 2015

Capricho de castañas

capricho.

       (Del it. capriccio).


1. m. Determinación que se toma arbitrariamente, inspirada por un antojo, por humor o por deleite en lo extravagante y original.

2. m. Persona, animal o cosa que es objeto de tal determinación.

3. m. Obra de arte en que el ingenio o la fantasía rompen la observancia de las reglas.

4. m. Mús. Pieza compuesta de forma libre y fantasiosa.
Real Academia Española © Todos los derechos reservados


Me encantan las castañas de cualquier manera: crudas, cocidas, asadas. Me gustan los castaños, la forma de sus hojas, su porte, son árboles muy hermosos. Me gustan los boletus edulis que micorrizan con los castaños. Me gusta todo... menos que necesiten un mínimo de 700 mm de agua anuales para prosperar. En esta zona no hay castaños en muchos km a la redonda. Los más cercanos que yo sepa están en la sierra de la Demanda a bastante más altura donde el ambiente es más húmedo y donde también se pueden encontrar hayas.

Pero como estoy inspirada por un capricho me he decidido a probar suerte con ellos. El año pasado planté una castaña en mi vivero particular y salió un arbolito y qué mejor para un árbol tan imponente que estar en tierra y no en un tiesto. Es posible que sea un sin sentido, si uno no va a favor de la Naturaleza, lo normal es que tenga que salir de nuestro esfuerzo lo que no sé da en esa zona. Pero me acuerdo de que hay que mirar este asunto bajo la luz de los principios que comentaba en la entrada anterior...


13. El mayor límite a la abundancia es la creatividad.
La imaginación y capacidad del diseñador normalmente limitan la productividad y la diversidad antes de que los límites físicos se hayan alcanzado.


Pues eso, que hay que intentarlo, nada de castrarse mentalmente, que en bastantes cárceles internas y externas andamos ya metidos como para no permitirnos plantar una pequeña castañita. A fin de cuentas, son sólo 150 mm de agua anual de nada... Pero dejando al lado la broma, hay que tener en cuenta que los 550 mm anuales de agua es una media y que las vaguadas llevan más agua, que las zanjas recogen agua, y que dentro de la vaguada habrá sitios donde el agua se acumule más; y que, además, tiendo al optimismo por naturaleza. Por eso, aquí llegamos al 1er principio:


1. Observa.
Usa una observación mantenida y atenta más que una acción prolongada e irreflexiva. Observa el lugar y sus elementos en todas las estaciones. Diseña para lugares, clientes y culturas específicas.



Foto del verano del 2014. Todo ese verdor indica cierta humedad por encima de la media en esta vaguada.


Pero especialmente en la zona baja



Creo que este es el sitio más propicio


En este lugar indicado en las fotos llega el agua de toda la vaguada y además también es donde acaban las dos terrazas. Si algún sitio tiene más agua en toda la finca es éste, incluso en verano no pierde su verdor. Además, es un borde, pues hay un cambio muy brusco de pendiente, desde la pendiente suave de la vaguada, ahí la ladera adquiere una mayor caída. Así que hay que darle su importancia porque es donde más "chicha" se puede sacar:


8. Optimiza los bordes.
El borde -la intersección entre dos ambientes- es el lugar de mayor diversidad de un sistema y es donde la energía y los materiales se acumulan o son transportados. Incrementa o disminuye el borde según sea apropiado.


Además, si pudiera darse un cierre de castaños... Soñar es gratis.

Localizado el sitio, ahora toca conocer las necesidades del castaño. Veo que además de humedad y que al menos un cuarto de las necesidades hídricas anuales se han de cubrir en verano (ergo, a regar en verano tocan, este capricho tiene su precio), al castaño infante le gustan las zonas umbrías pero como en ese lugar no hay sombras, tendré que hacerle una para que se sienta como en casa:


9. Colabora con la sucesión.
Los sistemas vivos  normalmente se desarrollan desde la inmadurez a la madurez, y si aceptamos esta tendencia y nos alineamos con ella en nuestros diseños en lugar de pelearnos con ella, ahorraremos tiempo y dinero. Los ecosistemas maduros son más diversos y productivos que los ecosistemas jóvenes.


Sigo leyendo y me quedo fría cuando leo que el castaño, cuando sembrado de castaña, tarda en producir unos 25 años. Los árboles van a un ritmo que no es el nuestro. Si todo va bien, si le proveo de la humedad y sombra suficiente, si le gusta el sitio, y si se alinean muchos otros síes que ahora desconozco, esa primera castaña verá la faz de la Tierra cuando yo cumpla 70 años. Esto me hace recordar una frase que leí el otro día en el blog de Sergi Caballero "El mejor momento para plantar un árbol fue hace 20 años. El segundo mejor momento es ahora".

En nuestra sociedad siempre andamos buscando un provecho inmediato. Ahora nos asombramos de que alguien pudiera dedicar su vida a comenzar una catedral, sabiendo que nunca la vería acabada. Pero así son las cosas, y si quiero comer de estas castañas tendré que llegar a anciana... también puedo coger un atajo -a fin de cuentas, soy de este tiempo-, pues si planto castaños injertados, darán fruto en unos 8 años. Además, el duodécimo principio me lo pide:


12. Consigue un rendimiento.
Diseña para conseguir un pago a tus esfuerzos tanto a corto como a largo plazo: "No puedes trabajar con un estómago vacío". Ajusta circuitos de realimentación positiva al construir tu sistema que devuelvan tu inversión.


Pero empezaré plantando uno este año, el que ya tengo, y veremos qué tal pasa el verano y cómo se desenvuelve. Si veo que no le va demasiado mal, entonces, iré a por uno injertado que le acompañe y seguiré plantando castañas a ver si alguna germina y tira adelante. Poco a poco, paso a paso, tengo prisa pero actuaré pausadamente:


7. Usa sistemas pequeños e intensivos
Comienza en la puerta de tu casa con el más pequeño de los sistemas, eso bastará y en él se basarán tus éxitos. Crece "a trozos" - esto es, desarrolla un pequeño sistema o disposición que funcione bien - y repítelo con variaciones.


Y si sale mal, siempre se puede ir a comprar castañas al supermercado.


14. Los errores son las herramientas del aprendizaje.
Evalúa tus intentos. Cometer errores es una señal de que estás intentando hacer las cosas mejor. Normalmente los errores tienen poca consecuencia, si aprendes de ellos.


Visto mi capricho desde todos estos ángulos, vamos a la faena. Este es el plan: cavar una zanja en el mejor sitio, plantar el arbolito que ya tengo, hacerle un acolchado de cartón y paja, ponerle una sombra un verano para que se crea que está a la sombra de un árbol padre-madre y regarle al menos con 5 L a la semana durante la estación seca.

Me llaman la "Niña de la pala". Este año he cavado más que en toda mi vida.
Al fondo, el agua con la será regado en verano, uno 100 L, toda para él.

Cuando planto un árbol, siempre le deseo suerte.

Sigo pensando en los 25 años que me faltan para comer esa castaña... este bosque de alimentos es un domador de impacientes...

Actualización del 16/10/2015: Si habéis leído hasta el final y os habéis quedado con la sensación de qué bien he pensado todo, os recomiendo que leáis esta entrada posterior.

viernes, 24 de abril de 2015

A la escuela




El 1, 2 y 3 de mayo voy a estar en El Herrén en Zarzalejo (Madrid) la finca de mis amigas de Una suerte de tierra. Voy a hacer el curso de Introducción a la permacultura que proponen; siempre me han dado buenas pistas y si tengo alguna duda de allí salen siempre buenos consejos, así que estoy segura de que voy a aprender un montón. Y aprovecho este pequeño altavoz para hacerles un poco de publicidad ya que todavía queda alguna plaza libre.

Lo que más ilusión me hace es que vamos a aprender a hacer un nivel y a practicar con él. Como últimamente no hago más que zanjas, echo de menos un nivel que se pueda usar sobre un terreno ondulante, con el que saber hacia donde va a ir el agua "para plantar con cabeza" Lucia dixit. La información para este aprendizaje la voy sacando de internet, luego la pongo en práctica y a ver qué pasa, ya sabéis cómo funciono. Pero me apetece contactar "en carne y hueso" con gente que anda con mis mismas búsquedas pero en otros climas, con otros problemas y compartir.

Además, nos han pedido a los participantes que hagamos los siguientes deberes antes de acudir, para poder sacar mayor provecho:


Completa esta información sobre tu alfeizar, terraza, patio, jardín, finca o latifundio:

- Lugar geográfico donde está situado

- Latitud y altitud

- Inclinación solar para esta latitud. Para encontrar estos datos para tu terreno, busca en Google la carta cilíndrica para la latitud de tu terreno. Por ejemplo, escribe en el buscador "carta cilíndrica para la latitud 40,5", sustituyendo "40,5" por la latitud de tu terreno

* Solsticio de invierno
* Equinoccios
* Solsticio de verano

- Tipo de clima

- Precipitación media anual

- Temperatura media anual

- Orientación

- Inclinación/desnivel


Lo de la inclinación solar me tiene intrigadísma.

Algunos lectores de este blog me habéis contado que andáis también con el run-run del bosque de alimentos (los "bosquímanos" que nos llaman en facebook), algunos con un proyecto en marcha, otros casi en marcha, otros con muchas ganas buscando tierra... Si os cuadra, me alegrará conoceros allí.





domingo, 12 de abril de 2015

¿Qué es la permacultura?

Llevaba tiempo dándole vueltas a una entrada dedicada en exclusiva a explicarme qué es la permacultura. Y siempre llegaba a los principios qué hay que seguir. Algunos ya me los había ido aprendiendo de tanto buscar en internet: observar, aprender de los errores, la redundancia de las funciones vitales, que en en el fondo son cosas de sentido común.

Buscando información sobre la redundancia, encontré esta entrada y pensé que para qué estrujarse en cerebro buscando maneras de explicar la permacultura, con lo bien explicado que estaba ahí. Era una traducción del libro Gaia's Garden de Toby Hemenway, del que ya le había oído hablar a mi compi permacultora Lucía y del que se leen maravillas en internet. Así que me lo he comprado y espero aprender muchas cosas de él.



Y aquí mi traducción, si alguien encuentra algún error, soy toda oídos.


 "¿Que es la permacultura? por Toby Hemenway

Menciono a menudo en este libro el diseño permacultural y ecológico, dos aspectos íntimamente relacionados sobre los que se basan muchas de las ideas contenidas en él. Ya que permacultura puede ser una palabra poco familiar para algunos lectores, tengo que dar algunas explicaciones.

La permacultura usa un conjunto de principios y prácticas para diseñar asentamientos humanos sostenibles. Esta palabra, una contracción tanto de "cultura permanente" como de "agricultura permanente", fue acuñada por dos australianos. El primero fue Bill Mollison, una persona carismática e iconoclasta única, silvicultor, maestro de escuela, vagabundo, naturalista y autor de la densa y enciclopédica biblia de este campo, Permacultura: Un manual del diseñador. El otro es David Holmgrem, uno de los primeros estudiantes de Bill Mollison, quien ha ampliado brillantemente el alcance de la permacultura.

Mollison cuenta que la idea original de la permacultura le llegó en 1959 cuando estaba observando marsupiales explorando los bosques húmedos de Tasmania. Inspirado y sobrecogido por la abundancia dadora de vida y rica interconexión de ese ecosistema, anotó en su diario: "Creo que podríamos crear sistemas que funcionaran tan bien como lo hace éste". En los 70, él y Holmgren, usando lo que habían observado en la naturaleza y en las culturas indígenas, comenzaron a identificar los principios que hacen a esos ecosistemas tan ricos y sostenibles. Su esperanza era aplicar estos principios al diseño de paisajes ecológicamente sólídos y productivos. Razonaban que si la vida ha estado prosperando en la Tierra desde hace más de 3 millones de años, si los indígenas han estado viviendo de una manera relativamente armoniosa en sus entornos durante milenios, entonces la vida y las culturas indígenas tienen que haber llegado a comprender algo sobre sostenibilidad. La tesis de graduación de David, que Bill y él revisaron y ampliaron, se convirtió en el revolucionario libro Permacultura uno.

La permacultura empezó entonces como un conjunto de herramientas para diseñar paisajes que son modelados siguiendo a la naturaleza, que incluso incluye a los humanos, y este libro -ahora que ya hemos resuelto la definición de permacultura- se enfocará en su aspecto de diseño de paisajes. Pero Mollison, Holmgren y todos los que vinieron detrás rápidamente se dieron cuenta de que incluso si aprendemos a diseñar granjas, jardines y paisajes que copian a la naturaleza, un uso sostenible de la tierra que está encastrado en una sociedad no sostenible, no evitará que nuestra permanencia en este planeta sea de escasez o de empobrecimiento creciente, o de ambos. Sin embargo, resulta que los principios de la permacultura -al estar basados en la sabiduría de la naturaleza- tienen un alcance impresionante, más allá de sus orígenes basados en la agricultura. La permacultura ha sido usada para diseñar edificios, sistemas de energía o de aguas residuales, pueblos e incluso estructuras tan poco tangibles como planes de estudios, negocios, grupos comunitarios y procesos de toma de decisiones.

¿Cómo consigue esto la permacultura? Aunque a un nivel los practicantes de la permacultura diseñan con organismos, edificios y eso no tan tangible que llamamos estructuras invisibles, el enfoque está menos sobre los propios objetos que sobre un cuidadoso diseño de las relaciones entre ellos -interconexiones- que crearán un todo sano y sostenible. Estas relaciones son las que convierten un grupo de partes aisladas en un sistema funcionando, da igual si se trata de un patio trasero, una comunidad o un ecosistema.

Si esto aun pareciera algo teórico, aquí tenemos una definición más pegada a la tierra de la permacultura. Si pensamos en prácticas como la jardinería, el reciclado, la construcción natural, las energías renovables e incluso la toma de decisiones mediante consenso y los esfuerzos en justicia social como herramientas para la sostenibilidad, entonces la permacultura es la caja de herramientas que nos ayuda a organizar y decidir cuándo y cómo usar esas herramientas. La permacultura no es una disciplina en sí misma sino más bien un enfoque de diseño basado en conectar diferentes disciplinas, estrategias y técnicas. Usa y aglutina, al igual que la naturaleza, todo lo que esté disponible. Algunas personas sin experiencia en este enfoque ven la permacultura como un conjunto de técnicas. Aunque haya ciertos métodos que son usados a menudo porque ilustran los principios de la permacultura bellamente, tales como espirales de plantas y bancales de cerradura (que verás en las próximas páginas), hay pocas, si es que alguna, que pertenezcan exclusivamente a la permacultura. Los permacultures emplean técnicas de una amplia variedad de disciplinas, pero estas herramientas están seleccionadas y aplicadas según cómo de bien permitan que los principios de la permacultura sean aplicados, no porque un método en particular sea "como lo hacemos en la permacultura".

En una cultura enfocada más bien en las partes más que en las conexiones, el énfasis de la permacultura en las conexiones más que en las "cosas" puede hacer que sea dificil de explicar. Algunos principiantes permacultores abogan de manera irritante por varias prácticas sostenibles diciendo: "la permacultura incluye el cultivo orgánico (o la energía solar o la bioconstrucción)". Pero mejor que absorber estos principios o considerarlos como una parte (más pequeña por tanto), la permacultura nos muestra dónde y cómo aplicar estas importantes ideas. Es una ciencia de enlace.

El objetivo de la permacultura es diseñar comunidades humanas ecológicamente sólidas y económicamente prósperas. Está guiada por un conjunto de éticas: cuidado de la Tierra, cuidado de las personas y la reinversión del extra que este cuidado creará. De estas éticas parten unas guías de diseño o principios, descritos en muchas partes y con algunas ligeras variaciones. La lista de abajo es la versión que yo uso, compilada gracias a la ayuda de muchos profesores de permacultura y que fluye del trabajo de Mollison, Holmgren y sus coautores.

Principios de la permacultura

A. Principios básicos para un diseño ecológico

1. Observa.
Usa una observación mantenida y atenta más que una acción prolongada e irreflexiva. Observa el lugar y sus elementos en todas las estaciones. Diseña para lugares, clientes y culturas específicas.

2. Conecta.
Usa una ubicación conectada, esto es, coloca los elementos de tu diseño de tal manera que se creen relaciones útiles y conexiones que ahorren tiempo entre las partes. Es el número de conexiones entre los elementos el que crea un ecosistema diverso y sano, no el número de elementos.

3. Capta y almacena energía y materiales.
Identifica, acumula y manten flujos útiles. Cada ciclo es una oportunidad a aprovechar, cada gradiente (en pendiente, carga, temperatura y similares) puede producir energía. Reinvertir los recursos aumenta capacidad para capturar aún más recursos.

4. Cada elemento realiza múltiples funciones.
Escoge y coloca cada elemento de manera que realice tantas funciones como sea posible. Las conexiones beneficiosas entre diversos componentes crea un todo estable. Junta elementos tanto en el espacio como en el tiempo.

5. Cada función es apoyada por varios elementos.
Usa múltiples métodos para conseguir funciones importantes y crear sinergias. La redundancia protege cuando uno o más elementos fallan.

6. Haz que un cambio mínimo tenga un efecto máximo.
Comprende el sistema en el que trabajas tan bien que te permita encontrar puntos "palanca" y actúa sobre ellos, donde el menor esfuerzo consigue el máximo cambio.

7. Usa sistemas pequeños e intensivos.
Comienza en la puerta de tu casa con el más pequeño de los sistemas, eso bastará y en él se basarán tus éxitos. Crece "a trozos" - esto es, desarrolla un pequeño sistema o disposición que funciona bien- y repítelo con variaciones.

8. Optimiza los bordes.
El borde -la intersección entre dos ambientes- es el lugar de mayor diversidad de un sistema y es donde la energía y los materiales se acumulan o son transportados. Incrementa o disminuye el borde según sea apropiado.

9. Colabora con la sucesión.
Los sistemas vivos  normalmente se desarroll

an desde la inmadurez a la madurez, y si aceptamos esta tendencia y nos alineamos con ella en nuestros diseños en lugar de pelearnos con ella, ahorraremos tiempo y dinero. Los ecosistemas maduros son más diversos y productivos que los ecosistemas jóvenes.

10. Usa recursos biológicos y renovables.
Los recursos renovables (normalmente seres vivos y sus productos) se reproducen y crecen con el tiempo, acumulan energía, producen redimiento e interactuan con otros elementos. Favorécelos sobre los recursos no renovables.


B. Principios basados en actitudes

11. Convierte los problemas en soluciones.
Las restricciones pueden inspirar un diseño creativo y la mayor parte de los problemas no solo llevan las semillas de su propia solución dentro de sí mismos sino tan bien la inspiración para resolver simultaneamente otros problemas. "Somos confrontados con insuperables oportunidades" Atribuido a Pogo (Walt Kelly).

12. Consigue un rendimiento.
Diseña para conseguir un pago a tus esfuerzos tanto a corto como a largo plazo: "No puedes trabajar con un estómago vacío". Ajusta circuitos de realimentación positiva al construir tu sistema que devuelvan tu inversión.

13. El mayor límite a la abundancia es la creatividad.
La imaginación y capacidad del diseñador normalmente limitan la productividad y la diversidad antes de que los límites físicos se hayan alcanzado.

14. Los errores son las herramientas del aprendizaje.
Evalúa tus intentos. Cometer errores es una señal de que estás intentando hacer las cosas mejor. Normalmente los errores tienen poca consecuencia, si aprendes de ellos.

¿Cómo usaremos estos principios? Según vayas leyendo este libro, verás docenas de ejemplos sobre cómo ponerlos en práctica. El profesor y diseñador de permacultura Larry Santoyo llama a estos principios "indicadores de sostenibilidad". Cualquier diseño, tanto si es un jardín, una casa o una corporación no productiva, que usa estos principios será más eficiente, eficaz y ecológicamente equilibrada que otra que los viole. Úsalos para guiar tus decisiones y, mientras vas creando tu jardín, intenta aplicarlos en tantos sitios como puedas. Presta especial atención a las situaciones donde no se sigan estos principios, ya que estos serán los lugares que consumirán mayor trabajo y provocarán el mayor daño medioambiental.

Los principios tienen también profundas y sorprendentes interconexiones entre ellos. Una parte del diseño que se esfuerza en ser multifuncional acabará a menudo siguiendo los principios de "usar recursos biológicos" y "hacer el mínimo cambio para tener el máximo efecto". Cuando ocurren este tipo de sinergias es que estamos en el buen camino.

La permacultura, por tanto, es mucho más que jardinería. Pero ya que la permacultura esta basada en la sabiduría del mundo natural, mucha gente llega primero a ella a través de su amor por las plantas y la jardinería. Intentaré en este libro limitar el alcance de la permacultura al paisaje doméstico."
  

A partir de ahora, todas las cosas que haga, las haré teniendo en cuenta estos principios.


Si nuestra sociedad y los seres humanos nos guiáramos por estos principios, no querríamos ir al cielo... estaríamos en él.
  
Me suele gustar leer el final de los libros antes de terminarlos. Suelen acabar de una manera poética para dejar buen sabor de boca. Así acaba este libro:


La mejor manera de aprender, sin embargo, es simplemente echar una mirada al mundo natural, remangarnos y comenzar a crear un jardín que nos abastecerá a nosotros y a muchos de los otros los seres con los que vivimos.

¡Manos a tierra!






jueves, 5 de marzo de 2015

Creando un pequeño oasis

Dicen que la ignorancia es atrevida. Cuando empece a familiarizarme con el concepto de bosque comestible o de alimentos, pensé que yo tenía un pedazo de tierra y deseé crear uno. Hace un año que empecé con la primera zanja, con pocos conocimientos y mucha ilusión. Ahora sé algo más, lo veo más complicado pero cada vez estoy más convencida de que no tengo tiempo que perder.

La siguiente gráfica me la pasó Lucía del blog Una suerte de tierra y he de decir que me creó un bajón: ¿y si yo no pudiera tener un bosque de alimentos en ese pedacito de tierra que cuido?. En la gráfica podemos ver qué tipo de vegetación podemos tener naturalmente en cualquier zona del mundo, a partir de la temperatura y las precipitaciones medias anuales . (Hay que tener cuidado con las precipitaciones que están en cm, cuando aquí habitualmente estamos usando los mm). Con mis 55 cm de precipitación y una temperatura media de 10,1ºC a mí me corresponde el chaparral-pradera de manera natural y, efectivamente, eso es lo que hay.




Esta gráfica dice que no vamos sobrados, sino más bien escasitos. Necesito más agua y no tengo pozos ni manantiales. Y mis depósitos no se están llenando a la velocidad que yo les suponía... Pudiera parecer descorazonador y, sin embargo, internet está lleno de inspiraciones.

Brad Lancaster vive en Tucson, Arizona, cuyas precipitaciones anuales según he visto se asemejan a las de Almería, la zona más seca de la península Ibérica. Él ha conseguido tener un bosque de alimentos en la puerta de su casa y en las aceras de tierra de su barrio, y lo riega con agua de lluvia y un pequeño truco para aumentar las precipitaciones anuales. En el siguiente video él lo cuenta. Está en inglés pero lo importante está en las imágenes: hace alcorques grandes cuyo nivel está más bajo que el de la carretera. Las carreteras de asfalto al ser impermeables, son estupendas superficies recogedoras de agua, de hecho, creo que todos hemos visto los regueros que se forman en las orillas cuando cae una chaparrada. Y aquí está el truco de Brad: recorta el bordillo de la acera, probablemente con una radial, para comunicar ese alcorque con el reguero. Como el alcorque está más bajo, todo el agua que recoja la carretera, se meterá en él y ahí se quedará formando una pequeña piscinita donde se irá filtrando el agua y como además tiene un buen acolchado y sombra, la evaporación se reduce y la humedad se mantiene más tiempo.





Tiene la simpleza de las buenísimas ideas. Él cuenta que al principio la gente no entendía lo que hacía pero cuando empezaron a ver los resultados, todos a copiar y a cortar bordillos. No me extraña. Vivo a miles de km de distancia y estoy dispuesta a copiarle, al menos en la idea general porque yo no tengo una carretera asfaltada al lado. Lo que yo tengo es un talud encima que aunque sea de matorral bajo (tomillo, sedum, aulaga, escobizo) y filtre el agua, cuando el agua caiga abundantemente, no tendrá capacidad de filtrarla toda y se deslizará hacia abajo... y ahí es donde tengo que tener mi mega-alcorque, donde se le invitará al agua a entrar y a quedarse. De esta manera, supongo que esos 55 cm de agua anual, aumentarán no sé si tanto como para entrar dentro de la franja de bosque templado, pero, en cualquier caso, mi bosque de alimentos tendrá más posibilidades de prosperar.

Esa zona más propicia la vio Mavi cuando estuvo en visita de reconocimiento. En ella, ya existe una pequeña zanja donde el agua se recoje, y de hecho, si miro bien, veo que en el sumidero de todos los taludes y zanjas es donde más vegetación hay. La permacultura pide observación y espero estar empezando a mirar las cosas con otros ojos. 

Aunque el cortavientos para esta zona en la terraza alta ya está plantado, aún le quedan años para entrar en funcionamiento. Pero con esta premura que me ha entrado, he decidido ponerme a plantar en la terraza, copiando los mega-alcorques de Brad Lancaster. Tal vez sea precipitado plantar nada sin la protección del cortavientos pero... me voy a arriesgar. Parto de la zanja recogedora de agua del talud pero en lugar de dejarla corrida, tal y como está, el plan es hacer pequeños islotes de arbolado productivo, pequeños oasis donde el agua recogida sea mayor, y donde una vez que el cortavientos esté haciendo su función, haya un bosque de alimentos en una tierra seca y fría.

Y aquí van las fotos del trabajo.




El tiesto marca la zona elegida. Tiene un buen talud a su espalda para proporcionarle agua.


Otra vista.
Se trabaja muy bien con la pala de corte cuando la tierra está mojada.





Como hacer un gran alcorque donde puedan ir tres árboles supone mucho
 trabajo y mucha tierra removida hago tres agujeros comunicados entre sí.
Echo en falta un nivel para saber si el agua se va a repartir bien por toda
 la superficie rebajada.
Aún así hubo que mover mucha tierra.



Este es un nispolero europeo que iban a tirar porque los frutos no "enveran". Cruzo los dedos para que prenda.

Recien plantado y viene una mariquita a recibirlo. Con 10ºC las mariquitas ya se animan a salir.

La "herida" en el suelo la he tapado con trizas de madera de roble. 


No se ve muy bien pero está el nispolero y un cerezo hijo de un buen cerezo de Bilbao. El tercer hueco está libre.



Aquí se aprecian un poco mejor. No me la juego con los corzos y les he puesto protecciones

Gran parte de la vegetación que les rodea son leguminosas: escobizos y aulagas. La fijación de nitrógeno está asegurada, así que por qué quitarlos. Los del pueblo dirán que se comen los nutrientes, que todo eso mejor cortar y arrancar de raiz... pero la permacultura pide suelos sanos y vivos, que se fertilicen a sí mismos, así que yo los dejo.

Siguiendo los consejos de Mavi plantaré densamente junto con los frutales alguna leguminosa forrajera. Tengo unas pocas alubias de altramuces, la alfalta también es una buena candidata. Encima de la madera pondré cartones y paja y que los microorganismos, lombrices, hongos y demás hagan el resto.

Ffst plantaciones
Curva de nivel de Mavi. El trabajo se ha hecho en la zona verde superior, a la derecha.

Tal vez sea muy pretencioso decir que esto es un minioasis, pero sí espero que sea una zona donde haya más humedad, donde los árboles generen sombra y se den unas condiciones mejores que en los aldededores. Éste es el primero de una serie de mega-alcorques/mini-oasis que poblarán toda la zanja de la ladera de arriba. Este año sólo voy a hacer éste que en total va a tener cinco árboles.

No me cuesta nada imaginarme un buen cortavientos y los alcorques recogedores de agua llenos de frutales cargados de fruta... Luego la realidad es más terca y las cosas suelen ser más difíciles, pero hay que intentarlo. Siempre, siempre.



















sábado, 7 de febrero de 2015

Un diseño, un cómo y una acción (2): Preparando la bandeja recogedora

En la primera parte de esta entrada me dedicaba a calcular cómo tenían que ser las bandejas que iba a acoplarles a unos depósitos de mil litros que quiero poner en la finca para recoger algo de agua con que regar en los meses del verano. Estuve unos cuantos días dándole vueltas a la trigonometría y me maravillaba yo sola de lo buenas y útiles qué son las matemáticas, y pensaba que qué pena que cuando las estudiaba, nadie me hubiera mostrado lo prácticas que pueden llegar a ser.

Llegó el momento de la verdad, contacté con un laboratorio cercano a Bilbao que retiraba estos depósitos que habían tenido agua destilada, perfectos. Trajimos primero uno con idea de utilizarlo como prototipo, cometer todos los errores que seguro iban a salir con él y luego hacerlos todos iguales. Parecía fácil.... Las matemáticas son fantásticas, no me extraña que algún matemático con alma de místico dijera que son el lenguaje de Dios: sobre el papel todo es perfecto, pero luego en el mundo real, donde el artesano intenta plasmar ese diseño, todo es muy diferente.

El empeño suele ser un buen ingrediente para conseguir las cosas


El primer depósito utilizado como prototipo


En la siguiente foto está todo lo que en un principio pensábamos que íbamos a utilizar. Luego hemos ido modificando alguna cosita que os iré contando a lo largo de este post.

Placa de policarbonato alveolado (2 x 1,05 x 0,06) (A), una canaleta cubrecables (B),
perfiles taladrados (C1, C2, C3), escuadras anguladas de plástico (D), tornillería,
bridas, casquillo PVC (E), pegamento de exteriores

Vamos con el making-up

Lo primero fue cortar pues todo tenía una longitud de dos metros y había de dejarlo a uno. Lo voy a ir explicando con fotos que es como mejor se entienden estas cosas. El orden de las fotos es el orden bueno de ejecución, os lo digo por experiencia...

Cortando el perfil (C3) con la rotaflex. También vale una sierra de mano con hoja para metal.


Cortando la canaleta (B)


Placas de policarbonato (A) cortadas, cada mitad de 1 m2 


Hay que taladrar la canaleta (B) en el medio con una broca de corona
 para preparar la salida del agua hacia el depósito

El agujero tuve que agrandarlo un poco con la lima para meter el casquillo de salida del agua (E)

Tal vez os preguntaréis para qué es necesario este casquillo de PVC (E), pues con el agujero en la canaleta ya serviría. Si no tienes el depósito perfectamente nivelado y llueve poco, corréis peligro que el agua se deslice por el plano inferior de la canaleta (B) y cuando vaya a caer, lo haga fuera del depósito. El segundo depósito no me quedó muy nivelado y esto ya ha ocurrido. Y no se puede andar perdiendo el agua...


Es un curro nivelar un depósito en medio del campo: azada y piedras son necesarias


Hay que hacer unos taladritos a la canaleta (B) para pasar las bridas

Apoyo de las placas. Rulos (F) a partir de ahora

Estos rulos (F) son algún tipo de pieza utilizada en el montaje de persianas, Son estupendos y son una mejora del tercer depósito con respecto al prototipo. Estuve un buen rato dando vueltas por el centro de bricolaje, buscando algo así. Están taladrados lo que ya quita un trabajo y se apoyan y fijan muy fácilmente en el depósito. El primer diseño era así:


Cortábamos los perfiles C1 con la altura de la inclinación que le quisiéramos dar. A ellos se amarraban los perfiles horizontales C3 donde se fijaban las planchas.

Foto para entender qué son las piezas C1, C2 y C3.
Aquí se ven los apoyos pequeños verticales (C1), los apoyos verticales de 40 cm (C2)
y los apoyos horizontales (C3). En el tercer depósito los apoyos pequeños C1
y su correspondiente C3 han sido sustituidos por el rulo (F)

Los perfiles C1 eran complicados de hacer. Hay que contar con que la superficie superior del depósito es irregular por lo que había que hacerlos de diferentes tamaños. Muy difícil hacerlo bien.

Y otro problema más. Cuando hicimos el primer depósito, preparamos planchas y cortamos los perfiles (C1, C2 y C3) para dos más. La idea era buena: los siguientes depósitos irián como churros de este modo. Pero cuando fuimos a buscar los otros dos depósitos, resulta que cada uno era de un padre, no hay uno igual...


Lo siguiente es colocar los perfiles cortados (C2) de la parte de atrás 

Los perfiles (C2) los cortamos a 40 cm, salían 5 unidades de cada perfil de 2 m. Los medimos para que apoyaran en las barras horizontales y que además le dieran a la bandeja la inclinación necesaria. Estuve incluso calculando los senos... El tercer depósito que veis arriba no tiene barras horizontales y el segundo depósito los tiene a otra altura. Así que mucho calcular para nada. Al final, los he puesto a ojo, donde mejor me ha convenido o ha cuadrado.


Después, hay que poner el perfil horizontal (C3) para fijar la plancha (A) y que a su vez se fija a los apoyos (C2)

Es mejor fijar primero la plancha (A) al rulo (F). Con un berbiquí se taladra muy fácilmente la plancha y como el rulo está taladrado a su vez, es fácil colocar las bridas. No tengo fotos de eso porque tuve que pelearme duramente con el viento que se quería llevar la plancha, pero creo que no hace falta. Y luego va el perfil horizontal (C3). Se coloca encima de los apoyos verticales (C2).

Un berbiquí es suficiente

Esta recomendación es muy importante porque fue un fallo del segundo depósito. Fijad el apoyo horizontal (C3) a la plancha cuando ya tengáis la plancha fijada al rulo, así no os equivocaréis a la hora de hacer los taladros. En el segundo depósito me equivoqué y había dos opciones o volver a hacer taladros, o calzar los apoyos. Me decanté por la segunda opción, por no agujerear más la plancha.

Ahora toca cerrar la canaleta. Estuve buscando tapas o algo que lo cerrara pero no encontré nada de ese tamaño que cuadrara bien. No sé cómo se me encendió la bombilla un día y se me ocurrió que el poliespan que se usa en los embalajes podría servir de lujo porque no es rígido, se puede apretar y si metes una pieza que sea un poco más larga que la canaleta, la puedes apretar para que entre y luego el poliespan se volverá a expandir y hará un cierre lo suficientemente bueno como para que el agua tenga que elegir pasar por el agujero de la canaleta hacia el depósito.


Midiendo el poliespan. Es del embalaje del tóner de la oficina. El taladro para la brida de fijación lo he tapado con el pegamento de exteriores

Las escuadras anguladas (D) no las he usado en este tercer depósito.

Las escuadras anguladas (D) no sirven para el diseño con rulo. Iban a servir para canalizar dentro de la canaleta (B) el agua que se quisiera ir por los bordes en caso de no estar bien nivelados los depósitos. Pero las bridas molestan cuando la placa está unida al rulo y para ponerlo a medias, mejor no ponerlo.

Hay un segundo depósito del que no tengo fotos pues he perdido el móvil. En él había encontrado una manera muy sencilla para hacer el rebose que Lucia de Una suerte de tierra me propuso. Tendrá que tener su propio post porque ya tengo ganas de publicar este.

Y el primer depósito que está en la huerta en Bilbao.

Confío en que en Bilbao no tenga problemas para llenarse


Todas estas nieves de estos días están empezando a llenar los depósitos. Habrá un post para ver el agua recogida y qué ha pasado con las bandejas, ¿habrán podido resistir los kilos de nieve que seguro que les han caído encima? Confío en que sí.

También tenía una foto en el móvil perdido de un depósito de este tipo en medio de una huerta que le habían hecho un entramado de cañas al que se le ponía un plástico a modo de embudo para recoger agua. Lo quería poner como ejemplo de que hay un montón de soluciones. Pero la foto está pérdida también, así que lo dejo a vuestra imaginación.

Y ahora que ya están en marcha, hay que tener en cuenta algo. Todo el agua que se recoja aquí, no caerá a la tierra... pero hay un post que tengo en la cabeza para hablar de todo esto. Efecto oasis se va a llamar.