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miércoles, 28 de diciembre de 2016

Una invitación para el 2017

Aquí estoy de vuelta. He tenido el blog bastante abandonado pero por una buena razón. He estado haciendo online este curso de diseño de permacultura. El curso lleva la firma de Andrew Millison y mi profesora directa, la que me corregía los trabajos y me proponía las mejoras, ha sido Tao Orion que además de ser una permaculturista de mucha trayectoria ha escrito un libro llamado "Beyond the War on Invasive Species" ("Más allá de la lucha contra las especies invasoras") que algún día de estos me quiero leer.

El curso ha sido estupendo, muy completo. Me han hecho sudar la gota gorda porque había que ver unas tres horas de vídeos a la semana, con múltiples ejemplos de varios climas, con muchas técnicas, con explicaciones de diseños en funcionamiento, con consecuencias de malas y de buenas decisiones. Había muchas lecturas. Había que responder un cuestionario y hacer varios trabajos cada semana. Cada bloque estaba dedicado a un tema y la verdad es que por todo el contenido que tenía, a mí me hubiera venido mejor tener dos semanas de tiempo por bloque en vez de una porque he estado toda esta temporada con la lengua afuera sin poder llegar bien a nada.

El año que viene en marzo este blog y el proyecto cumplen 3 años. Antes de empezar este curso había pensado sortear un diseño de permacultura entre los lectores del blog una vez conseguido mi flamante título de diseñadora. Ahora que, como dicen en el curso, soy 10 semanas más sabia, me parece imposible hacer un diseño en condiciones sin conocer el lugar y los lectores de este blog vienen de muchas partes diferentes del mundo. En vez de eso, he pensado que sería más útil para todos explicar en qué han consistido los trabajos que me han mandado hacer y cuál es el diseño que yo he sacado para estas tierritas, para que así podáis, no sé si hacer vuestro propio diseño, pero sí saber qué es lo que hay que mirar, y conseguiréis muchas de las piezas necesarias para armarlo. Desde luego, esto no va a ser un curso de diseño, es solo el viaje a mi diseño. Pero espero que os ayude a tener más información sobre vuestros terrenos. Yo creo que he ganado una visión más global de los míos.

Voy a respetar el contenido intelectual del curso. Todos tenemos que pagar facturas, aunque yo tenga la buena o la mala suerte de que no vivo de esto. Pero voy a contar del curso lo que yo he aplicado a mi diseño y el material que Andrew Millison tiene libre en youtube al respecto. De hecho, Andrew Millison saca regularmente un curso gratuito de iniciación que está muy bien y que os recomiendo si os apañáis con el inglés. Aquí. Creo que es una persona muy comprometida con la transmisión de la permacultura.

En español y creo que más espaciado en el tiempo tenéis también este otro curso que creo que toca además del diseño los aspectos éticos de la permacultura, -en este que yo he hecho se han mencionado algo de pasada-. Sé de él que Lucia de Una suerte de tierra es facilitadora y por lo que la conozco y lo que he visto, Lucía se preocupa de dar calidad y calidez a lo que hace. Estoy segura de que será una formación que merece la pena.

El ser humano está arrinconando la vida salvaje y rompiendo muchos ciclos planetarios con sus muchas veces absurdos quehaceres y despilfarros. Ahora más que nunca veo que la permacultura es agricultura-medicina. Ojalá nos diéramos la vuelta como un calcetín y practicar la permacultura fuera tan natural como respirar. Muchos de los problemas civilizatorios que tenemos encima se resolverían en unas pocas décadas. Yo solo espero de esta manera aportar mi granito de arena y que esto que voy a ir contando en próximas entradas os pueda ser de provecho.

Quedáis invitados a mi viaje por un diseño permacultural. Este proyecto está en un pequeño pueblo de Burgos y tengo unos terrenos aun más pequeños. Podría pensarse que lo que unos pocos locos hagan no tiene trascendencia ni importancia. Sin embargo, hace poco oí una buena metáfora: "Cuando el agua líquida cambia de 30ºC a 40ºC no pasa gran cosa, a 50ºC, a 60ºC, a 70ºC parece que todo sigue más o menos igual, pero al llegar a 100ºC el agua se transforma como por arte de magia y cambia de estado volviéndose un gas. Los que trabajaron para subir el agua de 30º a 40ºC tal vez pensaron que no estaban haciendo nada y que su labor caería en saco roto pero son igual de necesarios, incluso más, que los que subieron el agua de 99º a 100ºC".

No tenemos excusa. A trabajar.

7 comentarios:

  1. ¡Enhorabuena!Estaré muy atenta. Soy demasiado vaga para hacer uno de esos cursos, así que espero con impaciencia tus entradas y tu visión del Foodforest mesetario. Ya te comentaré del correo.

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    1. Cuando puedas, era solo por compartir y siempre estoy atenta a tu visión.

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  2. ¡Genial! Estoy ansioso por empezar a leer sobre tu diseño.

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  3. ¡Aúpa esa perma! Suscribo pràcticamente lo que dice Mavi y me apunto a ese viaje. Seguro que gratificante también ese libro de "invasoras", lástima may inglish.

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    1. Pues justo a Mavi y a tí no os hacen falta cursos, solo los hacemos los que los necesitamos :). El libro lo tiene Carmen de la Fuentevieja. De todas maneras, como no me callo ni debajo del agua, si lo llego a leer ya le haré una entradita... un besote grande

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  4. Aquí me tienes, con la punta del boli en el cuaderno, lista para lo que tengas que decir.

    Un beso,
    Lucía

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