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domingo, 12 de abril de 2015

¿Qué es la permacultura?

Llevaba tiempo dándole vueltas a una entrada dedicada en exclusiva a explicarme qué es la permacultura. Y siempre llegaba a los principios qué hay que seguir. Algunos ya me los había ido aprendiendo de tanto buscar en internet: observar, aprender de los errores, la redundancia de las funciones vitales, que en en el fondo son cosas de sentido común.

Buscando información sobre la redundancia, encontré esta entrada y pensé que para qué estrujarse en cerebro buscando maneras de explicar la permacultura, con lo bien explicado que estaba ahí. Era una traducción del libro Gaia's Garden de Toby Hemenway, del que ya le había oído hablar a mi compi permacultora Lucía y del que se leen maravillas en internet. Así que me lo he comprado y espero aprender muchas cosas de él.



Y aquí mi traducción, si alguien encuentra algún error, soy toda oídos.


 "¿Que es la permacultura? por Toby Hemenway

Menciono a menudo en este libro el diseño permacultural y ecológico, dos aspectos íntimamente relacionados sobre los que se basan muchas de las ideas contenidas en él. Ya que permacultura puede ser una palabra poco familiar para algunos lectores, tengo que dar algunas explicaciones.

La permacultura usa un conjunto de principios y prácticas para diseñar asentamientos humanos sostenibles. Esta palabra, una contracción tanto de "cultura permanente" como de "agricultura permanente", fue acuñada por dos australianos. El primero fue Bill Mollison, una persona carismática e iconoclasta única, silvicultor, maestro de escuela, vagabundo, naturalista y autor de la densa y enciclopédica biblia de este campo, Permacultura: Un manual del diseñador. El otro es David Holmgrem, uno de los primeros estudiantes de Bill Mollison, quien ha ampliado brillantemente el alcance de la permacultura.

Mollison cuenta que la idea original de la permacultura le llegó en 1959 cuando estaba observando marsupiales explorando los bosques húmedos de Tasmania. Inspirado y sobrecogido por la abundancia dadora de vida y rica interconexión de ese ecosistema, anotó en su diario: "Creo que podríamos crear sistemas que funcionaran tan bien como lo hace éste". En los 70, él y Holmgren, usando lo que habían observado en la naturaleza y en las culturas indígenas, comenzaron a identificar los principios que hacen a esos ecosistemas tan ricos y sostenibles. Su esperanza era aplicar estos principios al diseño de paisajes ecológicamente sólídos y productivos. Razonaban que si la vida ha estado prosperando en la Tierra desde hace más de 3 millones de años, si los indígenas han estado viviendo de una manera relativamente armoniosa en sus entornos durante milenios, entonces la vida y las culturas indígenas tienen que haber llegado a comprender algo sobre sostenibilidad. La tesis de graduación de David, que Bill y él revisaron y ampliaron, se convirtió en el revolucionario libro Permacultura uno.

La permacultura empezó entonces como un conjunto de herramientas para diseñar paisajes que son modelados siguiendo a la naturaleza, que incluso incluye a los humanos, y este libro -ahora que ya hemos resuelto la definición de permacultura- se enfocará en su aspecto de diseño de paisajes. Pero Mollison, Holmgren y todos los que vinieron detrás rápidamente se dieron cuenta de que incluso si aprendemos a diseñar granjas, jardines y paisajes que copian a la naturaleza, un uso sostenible de la tierra que está encastrado en una sociedad no sostenible, no evitará que nuestra permanencia en este planeta sea de escasez o de empobrecimiento creciente, o de ambos. Sin embargo, resulta que los principios de la permacultura -al estar basados en la sabiduría de la naturaleza- tienen un alcance impresionante, más allá de sus orígenes basados en la agricultura. La permacultura ha sido usada para diseñar edificios, sistemas de energía o de aguas residuales, pueblos e incluso estructuras tan poco tangibles como planes de estudios, negocios, grupos comunitarios y procesos de toma de decisiones.

¿Cómo consigue esto la permacultura? Aunque a un nivel los practicantes de la permacultura diseñan con organismos, edificios y eso no tan tangible que llamamos estructuras invisibles, el enfoque está menos sobre los propios objetos que sobre un cuidadoso diseño de las relaciones entre ellos -interconexiones- que crearán un todo sano y sostenible. Estas relaciones son las que convierten un grupo de partes aisladas en un sistema funcionando, da igual si se trata de un patio trasero, una comunidad o un ecosistema.

Si esto aun pareciera algo teórico, aquí tenemos una definición más pegada a la tierra de la permacultura. Si pensamos en prácticas como la jardinería, el reciclado, la construcción natural, las energías renovables e incluso la toma de decisiones mediante consenso y los esfuerzos en justicia social como herramientas para la sostenibilidad, entonces la permacultura es la caja de herramientas que nos ayuda a organizar y decidir cuándo y cómo usar esas herramientas. La permacultura no es una disciplina en sí misma sino más bien un enfoque de diseño basado en conectar diferentes disciplinas, estrategias y técnicas. Usa y aglutina, al igual que la naturaleza, todo lo que esté disponible. Algunas personas sin experiencia en este enfoque ven la permacultura como un conjunto de técnicas. Aunque haya ciertos métodos que son usados a menudo porque ilustran los principios de la permacultura bellamente, tales como espirales de plantas y bancales de cerradura (que verás en las próximas páginas), hay pocas, si es que alguna, que pertenezcan exclusivamente a la permacultura. Los permacultures emplean técnicas de una amplia variedad de disciplinas, pero estas herramientas están seleccionadas y aplicadas según cómo de bien permitan que los principios de la permacultura sean aplicados, no porque un método en particular sea "como lo hacemos en la permacultura".

En una cultura enfocada más bien en las partes más que en las conexiones, el énfasis de la permacultura en las conexiones más que en las "cosas" puede hacer que sea dificil de explicar. Algunos principiantes permacultores abogan de manera irritante por varias prácticas sostenibles diciendo: "la permacultura incluye el cultivo orgánico (o la energía solar o la bioconstrucción)". Pero mejor que absorber estos principios o considerarlos como una parte (más pequeña por tanto), la permacultura nos muestra dónde y cómo aplicar estas importantes ideas. Es una ciencia de enlace.

El objetivo de la permacultura es diseñar comunidades humanas ecológicamente sólidas y económicamente prósperas. Está guiada por un conjunto de éticas: cuidado de la Tierra, cuidado de las personas y la reinversión del extra que este cuidado creará. De estas éticas parten unas guías de diseño o principios, descritos en muchas partes y con algunas ligeras variaciones. La lista de abajo es la versión que yo uso, compilada gracias a la ayuda de muchos profesores de permacultura y que fluye del trabajo de Mollison, Holmgren y sus coautores.

Principios de la permacultura

A. Principios básicos para un diseño ecológico

1. Observa.
Usa una observación mantenida y atenta más que una acción prolongada e irreflexiva. Observa el lugar y sus elementos en todas las estaciones. Diseña para lugares, clientes y culturas específicas.

2. Conecta.
Usa una ubicación conectada, esto es, coloca los elementos de tu diseño de tal manera que se creen relaciones útiles y conexiones que ahorren tiempo entre las partes. Es el número de conexiones entre los elementos el que crea un ecosistema diverso y sano, no el número de elementos.

3. Capta y almacena energía y materiales.
Identifica, acumula y manten flujos útiles. Cada ciclo es una oportunidad a aprovechar, cada gradiente (en pendiente, carga, temperatura y similares) puede producir energía. Reinvertir los recursos aumenta capacidad para capturar aún más recursos.

4. Cada elemento realiza múltiples funciones.
Escoge y coloca cada elemento de manera que realice tantas funciones como sea posible. Las conexiones beneficiosas entre diversos componentes crea un todo estable. Junta elementos tanto en el espacio como en el tiempo.

5. Cada función es apoyada por varios elementos.
Usa múltiples métodos para conseguir funciones importantes y crear sinergias. La redundancia protege cuando uno o más elementos fallan.

6. Haz que un cambio mínimo tenga un efecto máximo.
Comprende el sistema en el que trabajas tan bien que te permita encontrar puntos "palanca" y actúa sobre ellos, donde el menor esfuerzo consigue el máximo cambio.

7. Usa sistemas pequeños e intensivos.
Comienza en la puerta de tu casa con el más pequeño de los sistemas, eso bastará y en él se basarán tus éxitos. Crece "a trozos" - esto es, desarrolla un pequeño sistema o disposición que funciona bien- y repítelo con variaciones.

8. Optimiza los bordes.
El borde -la intersección entre dos ambientes- es el lugar de mayor diversidad de un sistema y es donde la energía y los materiales se acumulan o son transportados. Incrementa o disminuye el borde según sea apropiado.

9. Colabora con la sucesión.
Los sistemas vivos  normalmente se desarroll

an desde la inmadurez a la madurez, y si aceptamos esta tendencia y nos alineamos con ella en nuestros diseños en lugar de pelearnos con ella, ahorraremos tiempo y dinero. Los ecosistemas maduros son más diversos y productivos que los ecosistemas jóvenes.

10. Usa recursos biológicos y renovables.
Los recursos renovables (normalmente seres vivos y sus productos) se reproducen y crecen con el tiempo, acumulan energía, producen redimiento e interactuan con otros elementos. Favorécelos sobre los recursos no renovables.


B. Principios basados en actitudes

11. Convierte los problemas en soluciones.
Las restricciones pueden inspirar un diseño creativo y la mayor parte de los problemas no solo llevan las semillas de su propia solución dentro de sí mismos sino tan bien la inspiración para resolver simultaneamente otros problemas. "Somos confrontados con insuperables oportunidades" Atribuido a Pogo (Walt Kelly).

12. Consigue un rendimiento.
Diseña para conseguir un pago a tus esfuerzos tanto a corto como a largo plazo: "No puedes trabajar con un estómago vacío". Ajusta circuitos de realimentación positiva al construir tu sistema que devuelvan tu inversión.

13. El mayor límite a la abundancia es la creatividad.
La imaginación y capacidad del diseñador normalmente limitan la productividad y la diversidad antes de que los límites físicos se hayan alcanzado.

14. Los errores son las herramientas del aprendizaje.
Evalúa tus intentos. Cometer errores es una señal de que estás intentando hacer las cosas mejor. Normalmente los errores tienen poca consecuencia, si aprendes de ellos.

¿Cómo usaremos estos principios? Según vayas leyendo este libro, verás docenas de ejemplos sobre cómo ponerlos en práctica. El profesor y diseñador de permacultura Larry Santoyo llama a estos principios "indicadores de sostenibilidad". Cualquier diseño, tanto si es un jardín, una casa o una corporación no productiva, que usa estos principios será más eficiente, eficaz y ecológicamente equilibrada que otra que los viole. Úsalos para guiar tus decisiones y, mientras vas creando tu jardín, intenta aplicarlos en tantos sitios como puedas. Presta especial atención a las situaciones donde no se sigan estos principios, ya que estos serán los lugares que consumirán mayor trabajo y provocarán el mayor daño medioambiental.

Los principios tienen también profundas y sorprendentes interconexiones entre ellos. Una parte del diseño que se esfuerza en ser multifuncional acabará a menudo siguiendo los principios de "usar recursos biológicos" y "hacer el mínimo cambio para tener el máximo efecto". Cuando ocurren este tipo de sinergias es que estamos en el buen camino.

La permacultura, por tanto, es mucho más que jardinería. Pero ya que la permacultura esta basada en la sabiduría del mundo natural, mucha gente llega primero a ella a través de su amor por las plantas y la jardinería. Intentaré en este libro limitar el alcance de la permacultura al paisaje doméstico."
  

A partir de ahora, todas las cosas que haga, las haré teniendo en cuenta estos principios.


Si nuestra sociedad y los seres humanos nos guiáramos por estos principios, no querríamos ir al cielo... estaríamos en él.
  
Me suele gustar leer el final de los libros antes de terminarlos. Suelen acabar de una manera poética para dejar buen sabor de boca. Así acaba este libro:


La mejor manera de aprender, sin embargo, es simplemente echar una mirada al mundo natural, remangarnos y comenzar a crear un jardín que nos abastecerá a nosotros y a muchos de los otros los seres con los que vivimos.

¡Manos a tierra!






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